Hermanas de los Pobres

de Santa Catalina de Siena

Recordar y contar la experiencia

Una fraternidad siempre en camino

El tiempo de gracia de toda la Congregación vivido en los meses anteriores involucró a varias hermanas de Italia, Brasil, Argentina, India y Filipinas, que vivieron el XVIII Capítulo General en Roma en la Casa Generalicia.

       Los días transcurrieron en una convivencia de fraternidad en la diversidad, todas unidas por un mismo carisma en la búsqueda de la voluntad de Dios, en la que también se tuvo la oportunidad de ir al encuentro con el Santo Padre, en la audiencia del 12 de octubre.

La clausura del XVIII Capítulo General, hace un mes, tuvo lugar en Siena con una peregrinación a la Casa Madre, en la que todas las participantes pudieron experimentar la presencia histórica de la fundadora.

Entre los espacios en los que vivió Madre Savina, todas las hermanas en un clima de silencio y oración, recorrieron la memoria del origen de la congregación. Esta experiencia ha dejado impreso en cada SdP, un sentimiento de alegría y esperanza.

El espíritu de familia

Para prolongar el ambiente fraterno en los días siguientes, toda la comunidad en la Casa General estuvo en un ambiente festivo para celebrar con anticipación el cumpleaños de la Madre, considerado por toda la congregación como fiesta de familia.

 “Debemos ser Puente no Puerto” Esta expresión de Madre Liliana fue la fuente de inspiración para el tema de la fiesta: “La vida es como un puente”.

Alegría, gratitud, han contagiado a la comunidad. El compromiso de las hermanas, en la preparación de la fiesta, a través de la liturgia de alabanza, de la Misa, refuerzan el espíritu de familia que es propio de las Hermanas de los Pobres; y la fraternidad, vivida de manera profunda; visible a través de la ayuda fraterna.

Para hacer aún más memorable esta jornada, cada Provincia preparó y envió un afectuoso homenaje, a través de algunos bailes, cantos y mensajes de buenos augurios, que se hicieron presente en el momento de la recreación. Todos estos gestos confirman la cercanía, el respeto y el afecto que mantienen las hermanas a la persona de la Madre.

 (Hna. Sandra y Vittoria Mazzucco)