Hermanas de los Pobres

de Santa Catalina de Siena

Llamadas a Comunicar a Dios

Debemos comunicar a Dios, y el instrumento de la comunicación somos nosotras.

Con estas pocas palabras pretendemos definir nuestro sito institucional como herramienta de encuentro y “lugar” del estilo de comunicación saviniano.

Nuestra comunicación debe ser  lugar de encuentro, de diálogo, un lugar donde se verifique  que la  calidad de nuestro modo de comunicar no está basada sobre números sino sobre la eficacia de la colaboración y la comunión. 

¿Hemos comprendido realmente la responsabilidad que implica  ser nosotras mismas el instrumento a través del cual Dios quiere comunicarse con las personas que entramos en contacto? 

No se trata de ceder  a la mediocridad digital o a las ofertas de buen mercado sino formarse en la trasmisión de los valores en que creemos y expresar de modo incisivo todo aquello que  a nosotras nos ha sido confiado: el Carisma Saviniano.

La buena comunicación no es algo que se da por hecho, se logra formando una mentalidad comunicativa y para ello es necesario estudiar, además de aprender de la nuevas tecnologías digitales en continuo cambio.

No somos números y no queremos ser consideradas  por la cantidad de visualizaciones somos “relación” somos fraternidad y la fraternidad requiere no sólo aceptación mutua, sino comunicación de vida: queremos concentrar nuestros mensajes en valores auténticos. La buena comunicadora saviniana, jamás se comunica a sí misma, comunica a Dios y sabe que es  puente, no puerto. 

Nuestro plano de comunicación debe ir mucho más allá de lo pensado.  Hemos iniciado al interno de toda la Familia Saviniana un camino formativo para trasmitir  a Dios con aquello que somos y que hacemos, y con los medios que tenemos a disposición, pero no es una competición donde llegar primero sea lo  importante: la verdadera victoria es llegar juntas y unidas.

Seguras y convencidas de que “el instrumento de comunicación somos nosotras” pongámonos en marcha